viernes, 20 de septiembre de 2013

Teléfonos Celulares y sus peligros para los más pequeños


Es habitual el que las nuevas generaciones estén cada día más interconectadas. También es común ver niños con teléfonos móviles en las salas de clase, parques y otros lugares, pero, consultando a los padres, he notado que existe un desconocimiento e incluso temor por saber lo que sus hijos realizan con este aparato y los riesgos que esto puede implicar para sus retoños. Desglosemos el tema en cuatro puntos clave que todo adulto debe considerar:

  • Radiación Electromagnética: 

Los teléfonos celulares generan campos electromagnéticos que, según estudios de la Universidad de Yale, pueden ser nocivos para las personas que están en crecimiento. De hecho, las microondas pueden influir de aspecto muy negativo en los “bebes por nacer” causando trastornos en sus pequeños y aún no desarrollados cerebros. Los invito a seguir la sugerencia del Reino Unido de evitar el uso de celulares por parte de los niños a menos que se trate de una situación de emergencia.
  • Contenido al que acceden los menores

Muchos padres manifiestan no saber a qué acceden sus hijos con estos aparatos o de quienes reciben mensajes y llamados. En este aspecto, lo mejor es utilizar disciplina firme. Los teléfonos en manos de menores deben ser supervisados. Pida el celular a sus niños cada vez que estime conveniente. Si ellos se molestan, seguro entenderán que tener un aparato supervisado es mejor que nada. Mano firme y constante.
  • Riesgo externo – Robos

Solo 4 de cada 10 padres manifestaron tener conocimiento de la existencia de una clave en el teléfono de sus hijos y solo uno de ellos dijo conocer el código IMEI. En caso de robo, el teléfono cuenta con los contactos habituales del menor: Padres, tíos, amigos, etc. Piense, si recibe una llamada de un adulto argumentando que su hijo ha sufrido un accidente ¿Acudiría sin demora en su auxilio? Eso sería lo normal.  La recomendación es que los teléfonos de los menores de edad tengan una clave que bloquee el acceso a ellos y que los padres guarden el número de IMEI del dispositivo. Esto permitirá el bloqueo (definitivo) del dispositivo en caso de robo. Además, sea sencillo en la elección del móvil, recuerde que mientras más lujoso, más tentador será para los “amigos de lo ajeno”.
  • Extravío

El descuido un objeto es perfectamente plausible. Siendo claro, si muchos adultos extravían su teléfono móvil al año ¿Cree usted que un niño no caerá en dicho descuido? Es bueno evaluar a sus hijos para conocer el grado de madurez y responsabilidad de ellos antes de entregar un aparato cuya pérdida puede ser más que económica.

Ya expuesto el tema, mi opinión como padre (de un joven de 11 y una bebé de 1 año) y conocedor del área de Telecomunicaciones es que evite entregar este tipo de aparatos a niños cuya edad sea inferior a los 10 años, sea claro en que el celular no le pertenece al niño, sino que es un préstamo de ustedes hacia él y que será revisado cuando lo estimen conveniente. Además, evite acercar teléfonos móviles a infantes y lactantes ya que su resistencia a la radiación de microondas es mucho menor que la de un adulto o pre adolescente. Finalmente, posponga el momento de la entrega lo más posible y no caiga en el juego que atrapa a 8 de cada 10 padres: “Es que todos mis amigos tienen y yo soy el único que no”.

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